Una tarde mientras una de nuestras voluntarias regresaba a casa encontró a Fredy por el camino, estaba tirado en el suelo temblando de frío y cuando se acercó a él y pudo comprobar el lamentable estado en el que se encontraba, estaba en los huesos, totalmente desnutrido y deshidratado, con un miedo que le impedía socializarse con nuestra voluntaria, pero estaba tan débil que no tenía fuerzas para huir y le fue fácil cogerlo y llevárselo a casa donde come y bebe con muchas ganas y pronto estará totalmente recuperado y habrá ganado suficiente confianza en las personas como para ser un perro muy noble y fiel, estimamos que debe tener entre 3 y 4 años.
Nuestra voluntaria en estos momentos, sumando animales propios y en acogida suma unos 14 animales en casa y por desgracia le es imposible hacerse cargo de todos, necesitamos con urgencia un adoptante definitivo que le cuide y le de el cariño que no ha recibido en toda su vida, o una casa de acogida que pueda hacerse cargo de él al menos hasta que esté totalmente recuperado.